En este mundo es fácil encontrar falsedad, apariencia y todo tipo de distorsiones por todos lados, como consecuencia del pecado y de las tinieblas. Nosotros mismos, de hecho, si no somos precavidos, podemos dejarnos arrastrar también por esa falsedad, y acabar viviendo vidas que sean una puesta en escena. Sin embargo, tenemos una fuente de autenticidad, de vida, de verdad que tiene el poder de transformar nuestras vidas, y de hacernos vivir con la libertad de la verdad.