Esta pandemia, entre otras muchas cosas, ha venido a demostrar las graves diferencias que existen en el seno de la OMS y las importantes discrepancias que en ocasiones generan sus recomendaciones. Desde la etiología de la epidemia, pasando por la declaración oficial de pandemia, las fuentes de contagio, las medidas de seguridad a adoptar, los tratamientos a administrar… todas y cada una de ellas han sido cuestionadas, interpretadas, ignoradas, descartadas o criticadas.