"A quien nace afortunado, le ponen huevos los gallos; y a quien nace para ruina, ni las gallinas" es una manera de expresar que algunas personas parecen tener suerte y siempre se les da lo mejor, mientras que otras, por más que lo intenten, no consiguen lo básico. Habla de esa sensación de que a veces las circunstancias o la suerte no están de tu lado, no importa cuánto te esfuerces.