El apóstol Pablo le escribe una carta a la iglesia en Filipo, exhortándolos a que se mantengan gozosos y se puedan regocijar siempre, en todo momento y en todas las circunstancias.
Alguien podría pensar que el apóstol Pablo estaba escribiendo desde un paradisíaco lugar de descanso, pero no es así, el escribe esta carta desde la cárcel, pero les habla acerca de un secreto para aprender a contentarnos cualquiera que sea nuestra situación.