Mi ex pensó que podía romper conmigo y seguir viviendo a costa mía. No tuve que vengarme. El karma hizo el trabajo por mí. Mi nombre es Diego. Tengo 32 años y hace poco terminé una relación de ocho años que me dejó completamente descolocado. Mi exnovia, Olivia, de 31, decidió acabar con todo sin una sola discusión previa, sin un indicio de distanciamiento, sin nada que me preparara.