En una emisión de Replicante hace algunos años, el conductor Mario Flores y Fernando Guevara, propietario de Masnoticias y experto en temas digitales, abordaron el tema de los datos biométricos y su creciente uso por parte de gobiernos y empresas. Guevara destacó que la entrega de datos biométricos al gobierno no es un concepto nuevo ni de ciencia ficción, ya que grandes empresas digitales, como Google, Meta o Amazon, llevan años recopilándolos a través de dispositivos como teléfonos celulares.
-Con la reciente aprobación de la Ley en Materia de Telecomunicaciones y Radiodifusión y la Ley General de Población en julio de 2025, conocida por la oposición como “Ley Espía”, México ha legalizado la recolección masiva de datos biométricos, incluyendo la CURP Biométrica, desatando preocupaciones sobre privacidad y vigilancia.
-Datos Biométricos: Una Realidad Preexistente Guevara explicó que los datos biométricos, como huellas dactilares, reconocimiento facial o patrones de voz, ya son recolectados por empresas digitales a través de smartphones y redes sociales. Estos dispositivos “escuchan” a los usuarios, analizan sus comportamientos y envían publicidad personalizada en tiempo real.
-En México, el Servicio de Administración Tributaria (SAT) ya cuenta con datos biométricos de millones de contribuyentes, utilizados para trámites fiscales y verificación de identidad. Guevara subrayó que la novedad no es la existencia de los datos, sino su regulación legal, que permite al Estado centralizar información como geolocalización, compras en línea, viajes y hasta pedidos de comida, sin necesidad de autorización judicial en algunos casos.
Cambridge Analytica y la Manipulación de Datos-Guevara y Mario Flores, hicieron referencia a Cambridge Analytica, una empresa que utilizó datos biométricos y psicológicos para manipular elecciones, incluyendo la campaña de Donald Trump en 2016. Este sistema, originalmente desarrollado para estrategias militares de EE.UU., recolectaba datos de redes sociales para crear perfiles psicológicos y enviar propaganda personalizada, influenciando el voto.
-En México, la centralización de datos biométricos a través de la PUI podría facilitar un control similar, ya sea por el gobierno o por actores maliciosos si la plataforma es hackeada, un riesgo real tras incidentes como el de Pemex en 2019.
-Implicaciones Futuras-Guevara anticipó un futuro donde los gobiernos tendrán un conocimiento preciso de los ciudadanos, desde sus hábitos de consumo hasta sus movimientos físicos. Teléfonos inteligentes ya integran sensores capaces de detectar signos vitales, como el ritmo cardíaco o el estrés, que podrían alertar a negocios sobre necesidades específicas, como restaurantes cercanos cuando un usuario tiene hambre.
-El experto instó a no temer la recolección de datos, ya que es una realidad inevitable, pero sí a exigir transparencia y regulación estricta. En México, la oposición y organizaciones como R3D critican que la Agencia de Transformación Digital y Telecomunicaciones (ATDT), dependiente del Ejecutivo, carece de independencia para proteger los datos, aumentando el riesgo de vigilancia masiva o filtraciones.
-La “Ley Espía” y la CURP Biométrica legalizan una práctica que, según Fernando Guevara, ya era común en el sector privado: la recolección de datos biométricos.
-Lo que cambia es el control estatal sobre esta información, que abarca desde compras en línea hasta geolocalización, evocando preocupaciones sobre un “gobierno espía”. Mientras Guevara aboga por aceptar esta realidad y enfocarse en regulaciones éticas, la oposición teme que la centralización de datos en la PUI, sin controles suficientes, vulnere la privacidad ciudadana. México, como otros países, avanza hacia un futuro de vigilancia total, pero la falta de transparencia y el historial de ciberataques generan incertidumbre sobre la seguridad de los datos de los ciudadanos.