Por: Jessica Arroyo Malvarez y Lorena Viñas Rodríguez
Artemisa, 28 ago (RHC) El orquideario de Soroa ubicado en la provincia cubana de Artemisa es uno de esos parajes que atrapa al visitante por su extraordinaria belleza.
Cuenta Marcial Revol González, guía del lugar, que la construcción del Jardín Botánico se inició por octubre de 1943 a pedido del señor de Islas Canarias Tomás Felipe Camacho, abogado de profesión y miembro de la Sociedad Cubana de Orquídeas.
Camacho dedicó esfuerzos y finanzas a recrear un sitio dedicado a sus mujeres favoritas, su hija menor, quien había muerto de parto y a su esposa. Su intención era buscar un espacio donde el recuerdo de ambas quedara perpetuada en sus amadas orquídeas.
Al no conocer como realizar este propósito contrató a un afamado botánico japonés para que le ayudara en la compra y cultivo de esa exuberante flora.
700 especies y 6000 variedades de plantas ornamentales y de árboles formaban inicialmente el paisaje del Orquideareo de Soroa. La construcción demoró nueve años para su culminación y según los registros se empleó un millón y medio de pesos de la época en una zona de 35 mil metros cuadrados.