Durante un cuarto de siglo, los 23 trabajadores de la Planta Potabilizadora Santa Isabel, de la ciudad de Bayamo, en la provincia cubana de Granma han hecho de esa instalación su segundo hogar.
Inaugurada el 1 de julio de 2001, la planta Santa Isabel nació con una misión titánica: abastecer de agua potable a más del 70 por ciento de la población de la capital granmense.