Vuelve otro 4 de abril, el día más joven del año en Cuba. Y porque Fidel creyó en los jóvenes, los jóvenes aún siguen creyendo en el guerrillero de verde olivo; siguen creyendo en él por su bravura a mares, por su temple a flor de piel, casi desde que vino al mundo en el batey de Birán, Oriente, el 13 de agosto de 1926.