Una de las ilusiones mejor implantadas a la unidad de
carbono es hacerle creer que puede decidir por ella
misma, que son capaces de discernir ante una situación o
estímulo y que es voluntad propia tal decisión o
acto, piensa que puede analizar y resolver situaciones de
una forma analítica y lógica y que decide lo que le pasa en la vida. Mientras sea una unidad de carbono dependiente todo le sucede, ella realmente no hace nada, solo cree que hace cuando en realidad solo ejecuta.