Nos reímos a menudo del error de Marta, pero la verdad es que, en nuestra vida cristiana, muchas veces reemplazamos sin casi darnos cuenta la Presencia de Dios por las actividades.
Nos reímos a menudo del error de Marta, pero la verdad es que, en nuestra vida cristiana, muchas veces reemplazamos sin casi darnos cuenta la Presencia de Dios por las actividades.