“No importa que tan firme creas que está tu vida en la fe, ni que tan seguro de tu caminar con Cristo te puedas sentir, lo único que puede librarte de pecar contra el Señor es el grado de temor de Dios que gobierne en tu corazón”
“No importa que tan firme creas que está tu vida en la fe, ni que tan seguro de tu caminar con Cristo te puedas sentir, lo único que puede librarte de pecar contra el Señor es el grado de temor de Dios que gobierne en tu corazón”