Esta es una inmersión profunda en las ideas centrales de Ambientes para la vida, una obra que compila las reflexiones del destacado antropólogo británico Tim Ingold. El autor nos invita a derribar uno de los grandes mitos del pensamiento occidental: la estricta división entre la naturaleza y la cultura, o entre lo biológico y lo social. En lugar de entender a los seres humanos como entidades estáticas (seres), Ingold propone verlos como "devenires", es decir, criaturas en continuo movimiento y transformación a lo largo de los caminos de la vida
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A través de la perspectiva del "habitar", la obra rechaza la idea de que somos meros observadores externos de un "globo" terráqueo; por el contrario, subraya que participamos desde adentro, tejiendo nuestra existencia con la de seres no humanos en una gran "malla" de relaciones. Asimismo, el autor transforma nuestra comprensión del conocimiento y las habilidades: no son meras representaciones mentales que se transmiten como un manual de instrucciones, sino capacidades que crecen en nosotros a medida que nos movemos, percibimos y actuamos coordinadamente en nuestro entorno.