En tiempos de populismo, se necesita rescatar el valor de la deliberación racional, de la educación crítica y del esfuerzo personal. Frente a la inmediatez del populismo, se impone el trabajo lento pero firme de la construcción ciudadana. Frente a la simplificación, el ejercicio de la complejidad. Frente al líder carismático que promete todo, la ciudadanía consciente que sabe que los problemas públicos no tienen soluciones fáciles.