La santísima corrupción ha sido una vecina incómoda para don Guillermo Espinosa y el resto de los propietarios de La Margarita, una unidad habitacional olvidada por las autoridades si se trata de servicios públicos, pero deseada y acechada cuando hay millonarios negocios a la vista. Esta es la historia de lucha de un obrero industrial que se volvió líder social, con la confianza y apoyo de los Vecinos Organizados de La Margarita, para hacerles frente a la clase política poblana y a una transnacional que pretendían despojarlos de sus áreas comunitarias.