Por el capital prestamista.
¿Por que?
Porque el capital prestamista es tan infinitamente superior frente a todo gran capital industrial, que las
grandes potencias del dinero solo pueden ser combatidas eficientemente mediante el quebrantamiento de la
servidumbre del interés del capital prestamista. 20:1 es la relación del capital prestamista con respecto al
gran capital industrial. Mas de 12.000 millones de intereses para el capital prestamista debe reunir el pueblo
alemán anualmente bajo forma de impuestos directos e indirectos, de alquileres y alza del costo de la vida,
mientras que hasta en los años de mejor posición del país en la guerra, la suma total de todos los dividendos
repartidos por las sociedades anónimas alemanas importo solamente 1.000 millones. Superior a toda
posibilidad de cálculo humano es el crecimiento aluvional del capital prestamista por la permanente, ilimitada
y fácil influencia de bienes en concepto de interés y de interés de los intereses. ¿Que resultado trae aparejado
el quebrantamiento de la servidumbre del interés para el pueblo trabajador de Alemania y para los proletarios
de todos los países de la tierra?
El quebrantamiento de la servidumbre del interés nos da la posibilidad de abolir todos los impuestos directos o
indirectos. Oídlo, hombres creadores de valores de todos los países, de todos los estados y continentes: todos
los recursos estatales que provienen de fuentes directas e indirectas van a parar íntegramente a los bolsillos
del gran capital prestamista. Las rentas de todas las empresas estatales que producen utilidades, como el
correo, el telégrafo, el ferrocarril, las minas, los bosques, etc., alcanzan completamente para poder costear
todos los necesarios objetivos estatales en las áreas de educación, cultura, justicia, administración publica,
previsión social, etc.
De modo que no habrá autentico socialismo ni se obtendrá autentico beneficio alguno para la humanidad
mientras los productos de las empresas económico-comunitarias sigan sujetos a tributo frente al gran capital
prestamista. Por eso, reclamamos por lo pronto, como ley básica estatal para los pueblos alemanes, y luego
como ley fundamental para todos aquellos pueblos hermanos que quieren formar con nosotros una comunidad
cultural de naciones, lo siguiente:
1- El empréstito de guerra, así como todas las demás obligaciones del Reich Alemán, así como todas las
demás obligaciones de los estados federales alemanes, en especial los empréstitos ferroviarios, además de las
obligaciones de todos los entes de administración autónoma deben ser declarados, bajo derogación del tributo
de interés, moneda legal al importe nominal, o bien convertidas en haberes bancarios.
2- En todos los demás documentos de interés fijo, títulos hipotecarios, obligaciones industriales, etc., el
tributo de interés será reemplazado por la obligación de reembolso; al cabo de 20 a 25 años por lo tanto,
según el tipo de interés, el capital prestado habrá sido reembolsado y la deuda cancelada.
3- Todas las deudas inmobiliarias (hipotecas, etc.), serán reembolsadas como hasta ahora, por cuotas
conforme a los gravámenes asentados en el registro de la propiedad. El patrimonio de esta manera
deshipotecado, en casas y bienes raíces, llega a ser porcentualmente propiedad del estado o del ente de
administración autónoma. En esta forma el estado es puesto en situación de fijar y rebajar los alquileres.
4- La totalidad de las finanzas están subordinadas al fisco. De igual manera todos los bancos privados, las
cajas de cheques postales, de ahorro y mutualidades de crédito, dependerán del estado.
5- Todo credito real sera otorgado solo a traves del banco estatal (8). La facultad de otorgar créditos
personales y en mercaderías corresponderá a entidades privadas cuyas concesiones otorgara el estado, quien
ejercerá su controlador, determinara las zonas en que las mismas desarrollaran sus actividades y, además,
estructurara su régimen de funcionamiento.
6- Los valores de dividendo son cancelados de la misma manera que los documentos de interés fijo en cuotas
anuales del 5%, los excedentes de rentas gananciales son saldados en parte como indemnización por capital
“arriesgado” (en oposición a los documentos de interés fijo y los de colocación segura) a los accionistas,
mientras que el ulterior excedente, en razón del derecho independiente de los trabajadores o bien distribuido
socialmente o empleado para la reducción de los precios de los productos.
7- A todas las personas que posean acciones y que por razones de salud (edad avanzada, enfermedad,
incapacidad para el trabajo manual o intelectual, etc.) No estén en condiciones de ganarse el sustento, se le
continuaran pagando los montos de los intereses vigentes a la fecha o como incluso les serán incrementados
de acuerdo al nivel de vida en carácter de haberes vitalicios contra entrega de los títulos.
8- Con la finalidad de reducir la inflación existente por medios legales de pago, se realizara una confiscación
general de bienes en forma gradual en títulos del empréstito de guerra u otros títulos de deuda del Reich o de
los estados. Estos documentos pasaran a ser maculatura.
9- Mediante una intensa campaña de esclarecimiento se pondrá en evidencia al pueblo que el dinero no es ni
debe ser otra cosa sino un bono por trabajo efectuado; que toda economía altamente desarrollada necesita
del dinero como medio de intercambio, pero que con esto queda cumplida la función del dinero, y que de
ninguna manera le debe ser conferido al dinero, mediante el interés, un poder sobrenatural de crecer por si
mismo a costa del trabajo productivo.
¿Por que todo esto, que es tan natural y lógico que debe calificarse de huevo de Colón para la cuestión social,
hasta ahora no lo hemos alcanzado? Porque en nuestra ceguera mammonistica no hemos visto que el
concepto de la santidad del interés es un colosal auto-engaño, que el evangelio del préstamo a interés, fuera
del cual no hay salvación, ha atrapado todo nuestro pensar en las redes áureas de la plutocracia internacional.
Porque hemos olvidado y deliberadamente somos mantenidos por los omnipotentes poderes del dinero en la
ignorancia de que, con excepción de unos pocos potentados, el interés presuntamente tan hermoso y tan
apreciado por los irreflexivos es consumido llanamente por los impuestos. Toda nuestra legislación impositiva
es y seguirá siendo, mientras no logremos la liberación de la servidumbre del interés, solo una obligación
tributaria frente al gran capital y no, como a veces nos lo imaginamos, un sacrificio voluntario para la
realización de los servicios comunitarios. De ahí que la liberación del la servidumbre del interés del dinero es
la consigna clave para la revolución mundial, para la liberación del trabajo productivo de las cadenas de las
potencias del dinero supraestatales.