Plegaria a la Santísima Madre de Dios, en su advocación de la Divina Pastora. Esta oración de Monseñor Rosalio Cardenal Castillo Lara, marcó un hito en la historia de la fiesta de la cristiandad larense; durante la homilía oficiada al finalizar la procesión en honor a los 150 años del primer milagro(1) de la Divina Pastora, en Braquisimeto, estado Lara, Venezuela.
PLEGARIA A LA DIVINA PASTORA
Virgen Santísima, que en nuestra
historia has manifestado
muchas veces tu benevolencia y cariño por este
pueblo, te pedimos que
no nos abandones en este momento!”
Nuestro Señor Jesucristo ha querido, quizás,
darnos una dura lección
por nuestras infidelidades,
por no haber sabido aprovechar los dones que
nos dio de una naturaleza tan
fértil y rica, de una población
inteligente, trabajadora y generosa, y
por no haber ayudado debidamente
a los más necesitados y no haber
vivido limpiamente nuestra fe
cristiana.
Ayúdanos, dulce Divina Pastora, a aprender la lección y
danos a todos la claridad de la
mente para conocer el peligro, y la
fuerza para superar democráticamente
este momento difícil.
Consíguenos el don de la paz, de la reconciliación,
de la conversión y dadnos la alegría
de la recuperada libertad.
Así sea. Amén.
(1)El terremoto del 26 de marzo de 1812 (que devastó las ciudades de Caracas, Barquisimeto, Mérida, el Tocuyo y San Felipe), destruyó el templo donde se veneraba a la Divina Pastora, pero ella quedó intacta, lo que reforzó la creencia de los fieles de Santa Rosa de que la Virgen quería quedarse para protegerlos.