En la historia de Saúl y David encontramos enseñanzas. Aunque todos tenemos un tope, Saúl tenía algunos que nos enseñan mucho, y David, por el contrario, logró pasar los suyos porque Saúl, por ejemplo: jamás impulsó una organización jerárquica, no le dio orden a su gobierno en cambio, David fue muy decisivo al convertirse en rey, fue metódico.