“Este mensaje está dirigido a ti que te encuentras en el desierto, y buscas recibir Palabra de nuestro Dios en este día, porque de una u otra manera te sientes en tierra seca, árida, y no encuentras Aguas; porque en la magnitud de la adversidad, de las circunstancias que se han dado, tu alma, el corazón del alma, el corazón terrenal, no quiere, se resiste a aceptar las circunstancias difíciles, adversas, la tristeza, el dolor, el desconsuelo, la decepción, el llanto interno.
Y el Dios Vivo tenía reservada esta Palabra para este nuevo día, para hacerte entender que tú no estás solo, tú tienes un Dios y es un Dios Real; no es el Dios ajeno, no es el Dios que está a tu lado simplemente; es un Dios personal, es un Dios que ama tu vida, es un Dios que te pertenece a ti. Es Dios tuyo, es un Dios al cual puedes acudir cuando estás en la tierra seca, en la tierra árida de la tristeza, de la desolación, de la adversidad, de los conflictos en el lugar donde trabajas, el lugar donde estudias, en la familia, en tu vida personal, conyugal, lo que fuere.
Por eso es necesario que lo busques, tu alma tiene que tener sed de Él, de beber de Él Aguas de Vida, cuando no las encuentras en la tierra seca y árida donde estás, cuando te sientes desfallecer y que ya no puedes más. Por eso debes buscarlo, para que tú puedas ver su Poder y su Gloria.
El Poder de su Espíritu Santo radica en el Poder de su Amor, su Gloria, su Resplandor; su Gloria que es Sublime, llena de Amor Infinito. Ese Amor que conocemos; aunque muchos de oídas, otros que lo vieron, otros que lo sintieron y lo vieron simultáneamente, testigos de lo que ocurrió en Palmasola y en Sucre. Cuando en ese recinto penitenciario fueron traídos los más revoltosos, los más peligrosos, los del “bote” —lo más despreciado de la sociedad—; los pusieron en primera fila y sobre ellos el Señor manifestó el Poder de su Amor Infinito, su Gloria Sublime, para poder sacarlos de la tierra seca, árida donde no hay Aguas. Ellos nunca se imaginaron que podrían ver la Presencia de Jesús mismo manifestándose con esos ojos de Amor Infinito. Y ahí el Señor les reveló el Poder de su Amor, ese Amor que cubre multitud de pecados, les dio de beber Aguas de Vida. Y solamente los miraba con Amor, no les reprochaba nada, solamente los amaba, como Él quiere hacer contigo en tu vida.
Él quiere que salgas de la tierra seca, de la aridez, del pecado en el que te encuentras, de la iniquidad, de la barbaridad, de las costumbres de Sodoma; quiere que salgas por Amor, para que tu alma no se pierda en la tierra seca, en la aridez, sino que vengas a las Aguas para que vuelvas a tu primer amor, cuando Él se manifestó en tu vida, y aún más ahora, con un Poder sobrenatural, un Amor Infinito que solamente puede fluir desde su Santuario, desde el Lugar Santísimo donde tú muchas veces has podido sentir su Presencia, y con tus ojos espirituales has podido ver la Grandeza y la Gloria de nuestro Dios, y lo hermoso que es conocer su Misericordia; porque esto es lo que tú también tienes que buscar, no solamente el Poder de su Amor, su Gloria Sublime, sino también en Él está su Misericordia. Por esto es necesario que tú te levantes.
En medio de la tierra seca y de la aridez, en medio del alma sedienta, de la carne anhelante que no tiene la fuerza para poder tomar la cruz y vencer; porque el primer Adán se resiste con toda su naturaleza caída para no querer participar de la vida del postrer Adán, del Espíritu vivificante lleno del Poder de su Amor, lleno de su Gloria Sublime, lleno de su Misericordia para con todos aquellos que forman parte de tu problema. Y así de esta manera, poder seguir victorioso, en un camino, que es cierto, es angosto y pedregoso hacia la Patria Celestial, buscando gloria, honra e inmortalidad”. Pr. Ricardo Claure Peñaloza. PARA QUE SU IGLESIA SE PREPARE… PARA TESTIMONIO A LAS NACIONES