Hay un “más allá” hacia el cual nos impulsa la Palabra de hoy, Solemnidad de Pentecostés, y ante el cual toda palabra parece insuficiente.El protagonista que sella los cincuenta días de la memoria pascual es el Espíritu: soplo misterioso cuya presencia la Liturgia nos permite intuir, gustar en su fuerza y dulzura, contemplar en su luz y en su calor.Podemos entrar en el misterio de este día meditando algunas palabras del kanon para Pentecostés atribuido a Juan Damasceno, que presenta el acontecimiento narrado en Hechos 2 y cantado por la Iglesia a lo largo de los siglos para celebrar la solemnidad de hoy.