¿Sacrificios humanos?
Pero están las otras creencias, las que dicen que la mejor ofrenda es una vida. Por eso es que se sacrifica llamas y se usa la sangre de esos animales para regar los campos y las bocaminas.
El sacrificio de llamas todavía es permitido porque forma parte de las tradiciones ancestrales que la Ley 700 admite como excepciones. No obstante, también se sacrifica otros animales domésticos, como los perros, especialmente cuando se “q’oa” las construcciones, si es que estas están a medio edificar. La muerte injustificada de animales está tipificada como biocidio pero más inquietantes son las versiones que dicen que se suele sacrificar a personas, generalmente a alcohólicos sin familia, porque la Pachamama recibe con mayor beneplácito las vidas humanas.