
Sign up to save your podcasts
Or


Pocos jugadores en la historia del fútbol adoptan un sobrenombre tan preciso como Fenómeno. Ronaldo, el gordo, el verdadero, se ganó ese mote con una sonrisa que te cautiva y una habilidad con la pelota que no le vimos a nadie. Las lesiones y su espíritu le pusieron un techo a un goleador que no tenía.
By Diego SalgadoPocos jugadores en la historia del fútbol adoptan un sobrenombre tan preciso como Fenómeno. Ronaldo, el gordo, el verdadero, se ganó ese mote con una sonrisa que te cautiva y una habilidad con la pelota que no le vimos a nadie. Las lesiones y su espíritu le pusieron un techo a un goleador que no tenía.