Al igual que el mítico señor Lobo del filme 'Pulp Fiction', Araceli Parres soluciona problemas o, como ella misma matiza, necesidades. Parres es cofundadora, junto a su marido Guillermo, de la empresa Bespoke23, un servicio que se encarga de hacer realidad las peticiones más extraordinarias. Durante su intervención en el programa 'Herrera en COPE', en la sección 'A Ciegas' con Alberto Herrera y María José Navarro, ha desvelado algunas de las solicitudes más sorprendentes que ha gestionado.
El secreto de su éxito, según ha explicado Parres, no reside en saber dónde encontrar las cosas, sino en "quién te las puede solucionar". La filosofía de Bespoke23 se centra en "gestionar personas de forma profesional con una vocación de espíritu de servicio arrebatadora, y siempre con un profundo sentimiento humano de cariño a la persona". Se trata de un servicio para quien busca "algo extraordinario", fuera de lo normal, y que, como todo en la vida, "se paga".
Una de las anécdotas más curiosas que ha compartido es la de un cliente cuyo bebé no paraba de llorar por la dentición. La madre, desesperada, llegó a pedirle una médium, pero Parres y su equipo fueron más allá. Tras descubrir que la familia tenía orígenes en Costa de Marfil, averiguaron que allí se usan collares de piedras de ámbar para calmar esos dolores. Le compraron uno al bebé y, ya fuera por efecto real o psicológico, "se calmaron los lloros".
Las peticiones pueden llegar a ser muy personales, como la de un cliente que llamó a las 4 de la mañana pidiendo compañía por miedo. "¿Te puedes venir a dormir conmigo? Que tengo miedo", le solicitaron. Parres ha explicado que, tras una negociación en el equipo, uno de ellos acudió al domicilio para que la persona se sintiera segura, manteniendo siempre las distancias y el respeto.
Otro ejemplo de la audacia de las solicitudes fue la de una persona que, sin ser cliente, llamó en pleno 14 de agosto para preguntar: "¿Me puede abrir el Palacio Real un segundo, por favor?". Ante este tipo de situaciones, el equipo de Parres busca alternativas factibles para satisfacer la intención del solicitante.
Parres ha aclarado que Bespoke23 no funciona con un modelo de suscripción, ya que "la vida no son suscripciones, la vida son momentos puntuales". Su empresa aparece precisamente para crear y resolver esos momentos. Ha señalado también que este tipo de servicio "lo suele entender mucho mejor la persona extranjera que el español".
Entre sus clientes se encuentran famosos y futbolistas que, en ocasiones, necesitan una adaptación integral a un nuevo estatus de vida. Los servicios abarcan desde decorar una casa o escolarizar a los hijos hasta enseñar protocolo sobre cómo presentar una mesa o atender a invitados. "Hay incluso mucha persona famosa que me dice: 'quiero que me hagas una boda, pero mi boda no ha existido'", ha revelado Parres, confirmando que realizan este tipo de gestiones y entregan el certificado correspondiente.
Para Parres y su cofundador, la clave del negocio se basa en "valores humanos muy reconocibles". El lema que guía su trabajo es que "la confianza es el lujo verdadero", construyendo su marca sobre la lealtad y el cuidado por el detalle. Este enfoque les lleva a estar constantemente pensando en sus clientes, como cuando descubrieron unas mantas artesanales en un viaje y no dudaron en contactar a una clienta a la que sabían que le encantarían.
Lejos de ser un trabajo monótono, el de Araceli Parres consiste en "atender la vida en sus 360 grados", lo que implica sumergirse en las vidas de muchas personas. "Nosotros no trabajamos, nosotros llevamos a la gente en el corazón", ha concluido, destacando la naturaleza extraordinaria y absorbente de su profesión.