Con la llegada del mes de mayo, miles de familias españolas se preparan para organizar la primera comunión de sus hijos. Lo que antes era una celebración íntima se ha transformado en los últimos años en auténticas “minibodas”, un cambio que tiene un fuerte impacto en el bolsillo.
Según la Asociación Española de Consumidores, este año las familias se gastarán una media de 6.800 euros en este evento, lo que supone un 21% más que hace apenas un año, un dato que ha analiza 'Mediodía COPE'.
Alfonso, que se encuentra preparando la comunión de su segunda hija, ha sido testigo directo de esta escalada de precios. “Estoy organizando la comunión de mi hija aquí en Madrid y los números asustan”, explica.
En su caso, el presupuesto se ha disparado en solo dos años: “En solo dos años que han pasado de la anterior comunión de mi otra hija, el presupuesto medio nos ha aumentado de 5.000 a 7.000 euros, más o menos. Estamos hablando de un incremento de más del 30%”.
El gasto más importante de la celebración es, sin duda, el banquete. La opción más económica es organizarlo en casa, pero no todas las familias disponen del espacio necesario. Las alternativas pasan por un restaurante o salón de eventos compartido, o la opción más exclusiva, un hotel o restaurante privado, que suele implicar el pago de un alquiler por el espacio.
Los precios por comensal oscilan desde los 50 euros de la opción más modesta hasta los 220 euros por cabeza en los lugares más selectos.
Frente a estas cifras, hay familias como la de Miguel, que prefieren una celebración más discreta y familiar. “Nosotros seremos 5 adultos, 2 niños, y no vamos a hacer una boda ni tirar la casa por la ventana”, comenta. Su plan es algo “acogedor, recogido” con los familiares más cercanos.
El vestido o traje del protagonista es otro de los grandes gastos, con diferencias muy significativas según el sexo. Mientras que el traje de los niños se mueve en una horquilla de entre 110 y 820 euros, en el caso de las niñas las cifras se disparan, oscilando entre los 90 y los 1.900 euros.
A esto hay que sumar los complementos como la corona, los zapatos o los gastos de peluquería, que pueden añadir unos 300 euros más a la factura.
En los últimos años se ha añadido un nuevo gasto: la animación. Empresas como 'Zumo Animaciones' ven en las comuniones el 10% de su negocio durante el mes de mayo, lo que les obliga a reforzar su personal.
Laura, responsable de la empresa, señala que en esta época llegan a “triplicar o cuadriplicar el número de animadores”.
El precio de estas animaciones va desde los 180 euros por un solo animador hasta los 400 euros si se requieren varios profesionales y equipos de música.
La demanda es tan alta que hay que darse prisa. “Hay 2 sábados de mayo que ya están muy complicados de agenda, pero otros sábados y domingos todavía hay disponibilidad”, advierte Laura.
La fotografía es otro elemento indispensable. La mayoría de las iglesias tienen exclusividad con un fotógrafo para evitar aglomeraciones. Los paquetes varían desde fotos sueltas a 10 o 13 euros la unidad hasta un lote completo con álbum que puede alcanzar los 400 euros.
A esto se suman los recordatorios y los regalos para los invitados, que pueden suponer hasta 300 euros si se opta por recuerdos personalizados.
Por último, está el regalo para el protagonista. Los tradicionales relojes y cámaras de fotos han sido reemplazados por regalos tecnológicos como drones y robots. También triunfan las muñecas de comunión personalizadas, un nicho de mercado que Beatriz, diseñadora de moda, supo ver.
"Las muñecas que había en el mercado eran caras e impersonales”, afirma. Hoy tiene 15 modelos de muñecas y más de 100 vestidos.
Desde que empezó la campaña el 19 de enero, Beatriz ha vendido 271 muñecas personalizadas. “Cada muñequita de comunión necesita un tiempo específico para ponerle bien el peinado, hay veces que nos piden moños trenzados, ponerles pendientes y demás”, detalla. Los precios de estas muñecas van desde los 90 hasta los 150 euros.
Sumando todos los gastos, la opción más económica para una comunión rondaría los 3.200 euros, mientras que la más cara, para una celebración de unas 50 personas, podría alcanzar los 15.800 euros, un coste que supera con creces el de muchas bodas.