En el programa 'La Linterna' de COPE, el periodista Luis del Val ha ofrecido su aplaudida reflexión sobre el tema del día presentado por Ángel Expósito: la aprobación por parte del Consejo de Ministros de la regularización extraordinaria de más de medio millón de migrantes. Del Val ha puesto el foco en la necesidad de abordar este asunto con 'sentido común', alejándose de las posturas extremas.
El comunicador ha iniciado su análisis recordando que 'las migraciones' han sido, junto a las guerras, las que han marcado las características de la población de los países a lo largo de la historia. En este sentido, ha calificado como una 'estupidez' que se le exija a España 'pedir perdón a México' o a Italia por la invasión del Imperio romano.
Del Val ha seguido con su argumentación histórica preguntándose irónicamente si no habría que solicitar a Alemania o Escandinavia que pidan perdón por 'la invasión de los visigodos', o incluso reclamar a los 'países árabes y bereberes' los 'alquileres atrasados' por sus casi ocho siglos en la península.
Con la misma contundencia, ha abordado el racismo, al que ha definido como una 'melonada analfabeta' que, 'paradójicamente', puede encontrarse en personas con estudios. 'Científicamente, ya sabemos que el primer hombre, nuestro Adán, era negro y procedía de África', ha recordado, lamentando el poco agradecimiento mostrado a sus descendientes.
Luis del Val ha defendido que, si bien 'no hay seres humanos inferiores', todo país tiene 'derecho a poner obstáculos en sus fronteras'. Para ilustrarlo, ha utilizado una metáfora clara: 'como las ponemos en nuestras casas cuando cerramos con llave al marcharnos, o no abrimos si no conocemos al que llama'. La clave, según él, es el equilibrio: 'Debemos amar al prójimo y ayudarle, pero no podemos dejar a cualquiera que entre en nuestra casa y se instale en el vestíbulo sin saber quién es ni de dónde viene'.
También ha puesto el foco en el drama de las pateras y las mafias que trafican con carne humana, criticando que 'nadie controla esta mafia'. Según ha relatado, estas organizaciones usan barcos seguros hasta la proximidad de las costas españolas, donde trasladan a los migrantes a embarcaciones precarias y los abandonan.
El periodista ha sido especialmente crítico con las 'posiciones políticas polarizadas' y el beneficio que pueden llegar a suponer para las arcas del Estado. Por un lado, ha señalado a 'los que quieren devolver a todo el que no tenga 10 apellidos españoles', recordando que todos 'somos mestizos'. Por otro, ha arremetido contra 'la banda contraria', que cree que si alguien entra ilegalmente 'le tenemos que pagar un abogado y proporcionarle una pensión'.
En su conclusión, Del Val ha insistido en que para gestionar un asunto tan serio como la inmigración hace falta 'sentido común y el punto medio', del que se puede encontrar una guía para entender la regularización extraordinaria. Ha advertido que en este debate 'se puede pecar, tanto de falta de misericordia, como de exceso de candidez y credulidad', y ha denunciado que a menudo está guiado por el 'egoísmo político', un mal que 'abunda tanto como la migración'.