El programa 'Herrera en COPE' ha abordado las profesiones de riesgo en su sección 'La Hora de los Fósforos', donde han intervenido varios oyentes. Entre ellos, Pedro, un militar con 23 años de servicio que ahora se encuentra en la reserva, ha explicado su situación actual: "Soy reservista de especial disponibilidad", ha detallado.
Pedro ha explicado que, por su condición, los reservistas reciben una paga que "es compatible con un trabajo en la calle". Además, ha señalado que su única obligación anual es formal: "Tengo que ir todos los años a firmar", ha comentado en los micrófonos de COPE.
A lo largo de sus 23 años en el Ejército, Pedro ha ocupado puestos de alta peligrosidad. "He estado en La Legión, en la prisión militar, de policía... y los últimos nueve años en un polvorín", ha enumerado. Cuando Alberto Herrera le ha preguntado por la etapa más arriesgada, no ha dudado en señalar sus misiones internacionales: "Cuando he estado de misión en el extranjero", afirmó, mencionando destinos como "Afganistán, en la zona de Kabul", y el "Líbano".
El testimonio de Pedro se ha sumado al de otros oyentes con trabajos de alto riesgo. Juan Antonio, trabajador de depuración de aguas, ha descrito la dureza de su labor, especialmente al desatascar colectores de alcantarillado. Ha negado la leyenda urbana de los cocodrilos, pero ha ofrecido una imagen impactante: "Yo cocodrilos no he visto, pero ratas como cocodrilos, sí". También ha alertado sobre el peligro del gas subhídrico, conocido como la "muerte dulce", que causa varias muertes de compañeros cada año.
Por su parte, Javier, buzo profesional retirado, ha compartido su experiencia trabajando con explosivos bajo el agua y en plataformas petrolíferas, además de un episodio en el que casi se ahoga a nueve metros de profundidad por un fallo en el regulador. Alfonso, transportista de toros bravos, ha destacado el peligro constante de su oficio. "Al toro tú nunca le puedes nunca le puedes perder la cara, nunca, porque no sabes su reacción", ha advertido, recordando el riesgo al manipular las puertas de los camiones.
Finalmente, Tacho, histórico realizador de televisión, ha recordado su etapa como reportero gráfico de guerra. Ha relatado su experiencia cubriendo la guerra del Sinaí en 1973, donde tuvo que cruzar el Canal de Suez bajo bombardeos. Tacho ha reflexionado sobre cómo se normaliza el peligro en situaciones extremas: "Llega un momento en el que, sí, lo normalizas, no quiere decir eso que es que no tengas miedo, porque yo creo que aquel que diga que no tiene miedo me parece una estupidez".
Un reservista voluntario, como Pedro (el 'Fósforo' que relataba su caso) es un ciudadano que decide vincularse temporalmente con las Fuerzas Armadas. No se trata de un servicio obligatorio, sino una decisión libre y personal. Estos reservistas apoyarían en determinados trabajos puntuales de defensa y seguridad. Esta implicación sería durante épocas específicas, por lo que no se tendría que abandonar la vida como civil.
Los reservistas voluntarios suelen estar divididos en tres categorías principales: oficial reservista, que exige tener una titulación universitaria; suboficial reservista, que requiere tener un grado medio o superior; tropa y marinería reservista, para lo que basta con la ESO.
En el caso de estar interesado en la oferta, se debe estar atento a las convocatorias periódicas publicadas por el Boletín Oficial del Estado (BOE). Además, para poder optar a ser un candidato se deben de cumplir los siguientes requisitos:
Contar con la nacionalidad española.Tener entre 18 y 58 años de edad para las categorías de oficial y suboficial o menos de 55 para las categorías de militares de tropa y marinería.No tener antecedentes penales, no estar procesado o imputado en ningún procedimiento judicial por delito doloso, ni estar privado de los derechos civiles.No haber sido separado mediante expediente disciplinario del servicio de las Administraciones públicas, ni estar inhabilitado con carácter firme del ejercicio de la función pública.Poseer una buena preparación psicofísica.No ser militar profesional, Guardia Civil o personal del Centro Nacional de Inteligencia.
De este modo, España ofrece un modelo voluntario, que es flexible y compatible con la vida civil. Ser reservista voluntario no solo te aporta un sueldo digno, sino también te dará una experiencia única, disciplina y la posibilidad de formar parte de un proyecto común: la defensa del país.