El posicionamiento del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, con el lema 'no a la guerra' ha centrado el debate en el programa 'Fin de Semana' de COPE, conducido por Cristina López Schlichting. Los analistas José Miguel Gaona y José Manuel Aguilar, profesor de psicología forense de la Universidad Loyola, han examinado la que consideran una maniobra política con fines electoralistas para desviar la atención de los problemas internos que afronta el Ejecutivo.
Para José Manuel Aguilar, el presidente hace un "uso de cualquier tema con un interés puramente partidista", una estrategia que, según él, se antepone incluso a los intereses de España y de su propio partido. El psicólogo forense ha denunciado también lo que califica como "el juego a la confusión", donde el presidente, sus ministros y las informaciones sobre movimientos de tropas se contradicen, generando un "engaño al ciudadano" que a largo plazo conduce a "la destrucción de la credibilidad de la sociedad", donde "nadie cree nada ya".
Aguilar ha sido tajante al describir al presidente como "un trilero". Según el experto, Sánchez "está moviendo la bolita debajo del vaso" para inundar a la opinión pública con "información irrelevante" y "polémicas vacías" y así evitar que la ciudadanía se preocupe por los verdaderos problemas como "la economía, la falta de vivienda o la seguridad ciudadana"
Por su parte, José Miguel Gaona ha explicado que el Gobierno emplea "uno de los motores psicológicos más importantes que tenemos los humanos, que es la empatía", utilizando imágenes de víctimas civiles para generar una "reacción moral inmediata" en la población. Gaona advierte de que, si bien la empatía es natural, existe una manipulación detrás que simplifica un relato complejo. En este sentido, ha recordado el papel de Irán como proveedor de "drones kamikaze a Rusia" y de petróleo barato a China, el gran adversario comercial de Estados Unidos.
Gaona ha señalado que esta estrategia busca crear una "identidad prosocial" basada en mensajes simples, aprovechando que "el cerebro prefiere esos mensajes claros y emocionales, y además tiene una memoria relativamente corta". Como ejemplo, ha recordado cómo ciudadanos que se manifestaron contra ETA por el asesinato de Miguel Ángel Blanco votaron posteriormente a partidos que han pactado "con sus asesinos", permitiendo que estén en el poder.
En la tertulia también se ha puesto de manifiesto la contradicción de la postura española. Mientras Sánchez enarbola el 'no a la guerra', España mantiene una posición similar a la de aliados como Francia, Italia o Gran Bretaña, limitándose a dar apoyo y enviando una fragata a Chipre. Sin embargo, el presidente "se pone delante de Trump haciendo músculo", un gesto que, según los analistas, busca rédito interno pero que genera malestar en Washington.
Gaona, suscriptor de prensa norteamericana, ha confirmado que la noticia ha aparecido en medios como el New York Times, donde se percibe como una traición de un aliado tradicional. Ha recordado el gesto de José Luis Rodríguez Zapatero al no levantarse ante la bandera de Estados Unidos, un acto que "quedó en el inconsciente colectivo americano" y que, según él, evidencia el desconocimiento sobre la importancia de la religión y el patriotismo en la sociedad estadounidense.
Finalmente, los expertos han coincidido en que la postura de Sánchez parece una respuesta a la delicada situación interna del PSOE, afectado por el "rencor" en Andalucía y Extremadura por el acuerdo de financiación con Cataluña o el "dolor" por la amnistía. Según Aguilar, cuando no hay contenido ni acción política, "lo que queda es la desmesura del gesto" para tapar los problemas, aunque ello ponga en riesgo "la seguridad nacional" y la económica.