El dispositivo desplegado por el Suma en Atocha tras el accidente de trenes ha atendido a 20 viajeros, de los cuales dos han requerido traslado hospitalario por lesiones leves. Sin embargo, el foco principal de la intervención ha sido la atención psicológica, necesaria para afrontar el shock inicial.
Una vez superado el impacto inicial, las víctimas se enfrentan a un trauma profundo que, según los expertos, puede tardar meses en superarse. Así lo ha explicado la doctora en psicología Vanesa Fernández en el programa 'Herrera en COPE Madrid' con Belén Ibáñez, donde ha subrayado la importancia de verbalizar el impacto emocional vivido.
Las personas afectadas experimentan "toda una serie de emociones negativas, una oscuridad", ha descrito la psicóloga. Entre ellas, las más comunes son "la ansiedad, el desconcierto, la culpa en algunos casos y la incertidumbre".
Por este motivo, es fundamental ofrecer un acompañamiento y apoyo psicológico desde el primer momento para gestionar los picos emocionales. El objetivo, según Fernández, es dar "una especie de guía acerca de cómo vamos a ir procediendo para poder aliviar también ese sufrimiento asociado a la incertidumbre".
Mientras los psicólogos se centran en el trauma de los supervivientes, sobre el terreno, los equipos técnicos de rescate han comenzado a instalar una gran grúa para levantar los vagones del Alvia siniestrado. Las tareas, sin embargo, se prevén lentas debido a la gran cantidad de material que debe ser retirado. El presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, ha informado de que se teme la presencia de más fallecidos en los dos convoyes que se precipitaron por un terraplén de cuatro metros.
Paralelamente, un total de 41 personas permanecen ingresadas, mientras que las comandancias de Huelva, Madrid, Málaga, Córdoba y Sevilla han recibido ya 43 denuncias por desapariciones. El Instituto de Medicina Legal de Córdoba ha recibido los cuerpos de 37 fallecidos y los forenses han completado 23 autopsias.
En cuanto a las causas del siniestro, la investigación apunta a la rotura de un tramo de la vía. El ministro de Transportes, Óscar Puente, ha explicado que se debe determinar si esta rotura es "la causa o la consecuencia" del descarrilamiento inicial de un tren Iryo, que provocó el choque posterior con el Alvia. La Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) ya trabaja sobre el terreno recopilando datos, aunque cualquier hipótesis, según el ministro, es por ahora "una especulación".
La primera descripción de la CIAF detalla que un tren Iryo descarriló, haciendo que sus dos últimos vagones invadieran la vía contigua. Apenas veinte segundos después, un tren Alvia colisionó con ellos, provocando que sus dos primeros convoyes cayeran por el terraplén. La investigación se completa con la extracción de datos de las 'cajas negras' de ambos trenes y el análisis de los carriles en un laboratorio.