Un temazo del dúo puertorriqueño Grupo Manía del año 2002 se ha convertido, 24 años después, en uno de los mayores fenómenos virales del momento. La culpable es Nueva Línea, una orquesta de Tenerife que ha conquistado TikTok con su propia versión de 'Noche de Copas'. A pesar del éxito, que ha sido contado en el programa 'La Linterna' de COPE por Paloma Serrano, sus integrantes aseguran tener los pies en el suelo.
La historia de Nueva Línea comienza en Arafo, un municipio de apenas 6.000 habitantes en Tenerife. Allí nace en 2003 una orquesta con una apuesta clara: dar protagonismo a las mujeres sobre el escenario. Durante años, han recorrido las plazas y pueblos de las islas, sin imaginar que dos décadas después una de sus versiones daría la vuelta al mundo gracias a las redes sociales, como bien se explica en este artículo de cope.es.
Sara, una de sus integrantes, recuerda que el éxito no llegó de la noche a la mañana. "Esto es algo que yo diría que empezó hace dos años, porque las redes es algo que se ha ido construyendo muy, muy lentamente", explica. "Ya cuando explotó todo, cuando nos empezó a comentar y a subir cosas a Instagram, pues explotó todo, ya eran todos los vídeos virales".
El punto de inflexión llega con Noche de Copas, una canción escrita por el cántabro Calderón y muy popular en los años 80. La versión de Nueva Línea empieza a circular de forma discreta por TikTok, pero su combinación de un baile sencillo, unas voces destacadas y, sobre todo, una naturalidad que engancha, se convierte en la clave de su viralidad.
Con el paso del tiempo, los vídeos se multiplican y los números se disparan. Aunque el cambio ha sido radical, pasando de espectáculos cercanos a aparecer en vídeos de Quevedo o Carlos Baute, la orquesta no olvida sus orígenes. "Es un cambio increíble, pero no queremos dejar de hacer lo que hacemos", afirman, y añaden: "Nos gustaría que nos llamaran de todos lados, pero sin dejar de ir a las verbenas de pueblo, que es lo que hemos hecho toda la vida aquí".
El grupo tiene algo magnético, un estilo propio que, según Sara, es intencionado. "Mi padre y yo somos los que hacemos toda la producción. Siempre le intentamos dar un poco de personalidad a lo que está acostumbrada la gente de las otras versiones", comenta en la entrevista para COPE Canarias. "Me gusta que, una vez escuches algo, te recuerde al grupo".
En un mundo saturado de imágenes retocadas y postureo, la simpleza y naturalidad de estas cuatro chicas sin coreografías imposibles resulta revolucionaria. El éxito, insiste Sara, "ha sido un trabajo en equipo, de muchas horas, muchos días, a prueba y error". Esa es la esencia de las orquestas de verbena, un mundo donde el trabajo es duro, como contaba un reportaje sobre cantantes de verbena en Madrid.
Además de su éxito musical, Nueva Línea ha roto con la tradición de un sector históricamente masculino. "En Canarias es raro ver a mujeres en el escenario, porque es un mundo todavía muy machista", señala Sara. "Me enorgullece que mi padre haya apostado siempre por empoderar a las mujeres y decir, basta ya".
Ahora afrontan los carnavales y nuevos contratos en las islas, Madrid e incluso fuera de España. El reto, según confiesan, es crecer sin perder su esencia. "No podemos cambiar lo que ha sido la clave del éxito, el ver a cuatro niñas bailando, disfrutando del escenario, los músicos detrás, dándolo todo, gente disfrutando, eso no lo podemos perder", concluyen.