Los recientes accidentes ferroviarios en puntos como Adamuz o Barcelona han puesto sobre la mesa el debate sobre la seguridad en el tren. En el programa Herrera en COPE, el divulgador científico Jorge Alcalde ha explicado a Alberto Herrera cómo la tecnología puede ser la solución. Aunque el tren ya es el segundo medio de transporte más seguro del mundo después del avión, la innovación tecnológica se presenta como una herramienta clave para mejorar la situación.
Según ha detallado Alcalde, los datos respaldan la seguridad del ferrocarril, con 0,04 fallecidos por cada 100 millones de millas recorridas, una cifra solo superada por el avión, con 0,003. "El tren es hoy el segundo medio de transporte más seguro del mundo después del avión", ha afirmado el experto. Pese a ello, ha reconocido que "existe un terreno para la mejora".
El divulgador ha aportado un dato preocupante: "las últimas dos décadas han aumentado el número de incidentes y accidentes en todo el mundo". En España, el Ministerio de Transportes registró 57 incidentes en 2008, mientras que en el último anuario la cifra ascendió a 157 incidentes, lo que evidencia la necesidad de buscar soluciones efectivas.
La gran apuesta para mejorar la seguridad es la inteligencia artificial (IA). Jorge Alcalde ha señalado que la IA es la única herramienta capaz de procesar la ingente cantidad de datos que generaría una monitorización exhaustiva de las vías. "La inteligencia artificial es la gran esperanza para conseguir que tengamos una visión real, en tiempo real, de parámetros que hasta ahora no podíamos medir", ha subrayado.
Esta tecnología permite analizar variables como la temperatura de las vías, el grosor del balasto, la humedad entre los raíles o incluso el estado de salud y de atención del conductor. Se trata de una combinación de machine learning, inteligencia artificial y visualización de datos que ya se está empezando a implementar en España a través de Adif.
Aunque pueda sonar a ciencia ficción, la red española ya ha dado los primeros pasos. Alcalde ha explicado que Adif ya cuenta con el sistema Scada en grandes centros como Chamartín o Atocha, donde se reciben datos de cámaras de alta resolución, detectores de infrarrojos, radar y GPS para conocer las condiciones de la red casi en tiempo real.
No obstante, el experto ha admitido que todavía falta mucha inversión para que el sistema esté completamente automatizado. El objetivo es acercarse a los niveles de autonomía que ya se ven en la industria del automóvil, donde el vehículo es capaz de frenar o detectar obstáculos por sí solo.
La automatización total es más factible en trenes tipo metro, donde el recorrido es estable y la interacción con los pasajeros es limitada. De hecho, ya existen trenes que van absolutamente automatizados sin conductor en ciudades como Copenhague y Oslo, así como en algunos aeropuertos, y el metro de Madrid planea iniciar pronto un modelo con un grado de autonomía casi total.
El verdadero desafío es aplicar esta automatización a la red ferroviaria general, especialmente en el transporte de mercancías. Alcalde ha puesto el ejemplo de los trenes de mercancías en Estados Unidos, que pueden alcanzar hasta un kilómetro de longitud, lo que complica enormemente su manipulación con tantas variables cambiantes. Pese a las dificultades, un nuevo modelo europeo avala el camino hacia una futura automatización que, sin duda, reducirá aún más los accidentes.