El sorteo de la Lotería de Navidad ha repartido suerte por toda España, pero también ha generado una importante recaudación para las arcas públicas. Como cada año, la pregunta clave para los afortunados es cuánto dinero llegará realmente a sus bolsillos después de pagar impuestos. El técnico de Hacienda, Carlos Cruzado, ha resuelto esta y otras dudas en el programa 'La Linterna' de COPE, con Rubén Corral, donde ha elaborado una completa guía fiscal sobre los premios.
Este año, el Gordo ha caído principalmente en León, en las localidades de La Bañeza y Villablino, regando de millones a un club de fútbol de primera regional y a la Asociación de Alzheimer del Valle de la Ciana. La noticia ha sido recibida como un soplo de aire fresco en una zona castigada por los incendios del verano y las tragedias mineras. Diego, uno de los agraciados, contaba emocionado que por fin "tocaba una alegría en este valle" y que su primer deseo es "ir con mi madre a Nueva York".
También en Madrid se han vendido 16 series en una administración del barrio de La Elipa, aunque la mayor parte ha ido a parar a una asociación de la zona de Embajadores, según confirmó Esther, una de las dueñas. Por otro lado, los expertos recuerdan que el valor real de los premios ha disminuido con el tiempo. Según el profesor Javier Rivas, del IAE Business School, la inflación acumulada de casi un 30% y el aumento del precio de la vivienda hacen que hoy "necesitaríamos el doble de ese premio para comprar lo mismo que hace una década".
Carlos Cruzado ha explicado que la norma fundamental es que todos los premios que superan los 40.000 euros deben tributar. "En Navidad, solamente los tres primeros premios son los que tributan", ha aclarado el técnico. Para el Gordo, dotado con 400.000 euros al décimo, esto significa que los primeros 40.000 euros están exentos y se tributa por los 360.000 euros restantes, lo que deja al ganador con 328.000 euros limpios mientras que Hacienda recauda 72.000 euros por boleto.
Gracias a este impuesto, la Agencia Tributaria ingresa una media de 180 millones de euros cada año solo con este sorteo. En este sentido, Cruzado ha afirmado que, en cierto modo, es una buena noticia para todos: "Podemos decir que a todos nos ha tocado un poquito la lotería, porque lo recaudado se destina a los gastos públicos".
Una de las dudas más frecuentes es cómo gestionar un décimo compartido. Cruzado ha señalado que el impuesto "se prorratea en función de lo que juega cada uno" y es fundamental identificarse en el momento del cobro para evitar que se considere una donación. La forma en que se comparte el décimo puede tener implicaciones, especialmente en cuestiones como el régimen matrimonial.
En caso de extravío, es crucial denunciar la pérdida o el robo del décimo, preferiblemente si se tiene una foto o fotocopia que lo identifique para evitar que otra persona lo cobre. Por otro lado, si alguien se encuentra un décimo, "lo que tenemos que hacer es llevarlo a una comisaría", ya que cobrarlo podría constituir un delito de apropiación indebida. El plazo máximo para reclamar cualquier premio finaliza a los tres meses del sorteo, concretamente el 23 de marzo.
Finalmente, el técnico de Hacienda ha lanzado una advertencia clara contra una práctica fraudulenta: la venta de décimos premiados. Hay organizaciones que se ofrecen a comprar el boleto por un precio superior a su valor para blanquear capitales. Cruzado ha insistido en no aceptar estas ofertas, ya que el vendedor podría enfrentarse a graves consecuencias: "Si Hacienda ve ese incremento de patrimonio que no podemos justificar, podemos tener un problema, incluso responsabilidad penal como cooperadores".