El mandatario Santiago Peña, cuya renuncia no fue aceptada la víspera, pidió una prórroga de 72 horas para defenderse de los señalamientos tras la quiebra de Ueno Bank.
La prioridad del nuevo Gobierno paraguayo debe ser la construcción de un clima de diálogo que permita una transición sin nuevos episodios de inestabilidad, consideran en Brasilia.