Las lluvias continuas y las altas temperaturas resultan una fórmula muy efectiva para la proliferación de enfermedades que afectan la salud.
Mantener el control de las condiciones que favorecen la aparición de las plagas que las ocasionan, exigen del adecuado almacenamiento de desechos sólidos y del agua, a fin de evitar la aparición de roedores y de insectos como el mosquito Aedes Aegypti, agente trasmisor del dengue.