No habrá petróleo ruso para todos aquellos que se suban al carro del G7. Así lo ha confirmado el presidente de Rusia, Vladímir Putin, al firmar el decreto que prohíbe a partir del 1 de febrero de 2023 la venta de petróleo a los países que apliquen el tope a los precios del crudo ruso que trata de imponer sin éxito el G7.