En la vida atraemos lo que somos. Lo semejante atrae lo semejante. Siempre ha sido y siempre será así. Por ejemplo, junte en una sala a cientos de personas y los tres más quejones y criticones tardarán unos minutos en juntarse. De modo que si usted se mueve en la energía de la queja y el lamento, se estará convirtiendo en una persona problemática. Y atraerá problemas y personas problemáticas. Atraemos lo que somos y somos lo que pensamos. Como es adentro es afuera. Por eso, ser agradecido es fundamental.