Nos visitó Karina Núñez que vino a presentarnos su libro "el ser detrás de una vagina productiva".
En la mañana del sábado 11 de Noviembre en Radio Vilardevoz, en nuestra Entrevista Central, recibimos a Karina Nuñez que nos habló de su libro “El ser detrás de una vagina productiva” el cual se presentará el 29 de noviembre a las 19hrs en la Facultad de Psicología .
Karina se considera una activista en este campo ya que vela por sus derechos y los de sus compañeras, ardua promotora de la salud femenina, la lucha contra la trata, y la defensa de los derechos de quienes ejercen la prostitución y defensora de los niños, niñas y adolescentes que sufren la explotación sexual.
En el año 2007 fundó junto con otras trabajadoras sexuales la asociación Grupo Visión Nocturna. Lo hicieron para luchar por sus derechos y para trabajar en la prevención de enfermedades de trasmisión sexual.
Karina es trabajadora sexual, así como lo fue su madre y su abuela. En la entrevista conversamos sobre el carnet del trabajador sexual, que se otorga por parte del Estado, donde remarcó que más allá de los controles para la prevención de enfermedades de transmisión sexual, no genera necesariamente que las trabajadoras sexuales se realicen el PAP, como modo de prevención del cáncer de cuello de útero.
Fue una buena entrevista en la que pudimos conocer esta realidad que afecta a las trabajadoras sexuales y conocer a una persona que lucha por los derechos de las mismas.
Aqui compartimos algunos pasajes de la entrevista.....
No la dejan entrar en las whiskerías porque denunció explotación, tráfico y abuso en esos recintos del Uruguay profundo. Karina Núñez (52 años) dice que al Estado lo único que le preocupa es que ella y sus compañeras no transmitan enfermedades a los consumidores de sexo. Que los gobernantes deberían salir de sus "empolvados escritorios" y embarrarse los pies para ver la situación en los quilombos del interior del país.
Yo nací en Fray Bentos y soy hija biológica de una trabajadora sexual y un proxeneta. Mi abuela fue explotada sexualmente, mi madre también y luego vine yo. Por suerte logré que con mis hermanas e hijos se cortara una cadena donde la dignidad era una palabra inalcanzable. Fui educada por un referente local muy fuerte que sembró en mí esa semilla de la dignidad.
-En realidad fui explotada desde los 12 y soy trabajadora desde los 18. Siempre viene de antes. No es que cumplís 18 y te preguntás: ¿qué voy a ser: princesa o prostituta? No, lleva un proceso mucho más largo. Tengo compañeras que comenzaron en su niñez.
No, pero no fue traumático en el momento sino después, cuando me enteré que lo que me había pasado no debería haber sucedido. A los 12 años era comer algo con mis hermanas o no comer.
-La primera vez fue por un yogurt. Por cinco pesos para comprar un yogurt. Ni lo pensé. Cuando tenés las tripas pegadas en el espinazo no pensás. Nadie que tenga la panza vacía puede decir que decide algo.
Ahí era sobrevivir y criar a mis cuatro hermanas mujeres. Me dicen mama. Mi madre pasaba un proceso bastante complicado de consumo de alcohol y no podía hacerlo.
-Somos muchas. Yo siempre le digo a la gente: si ustedes salieran al interior profundo y pudieran conversar con cada una de las trabajadoras se enterarían de terribles historias de resignación, de luchas internas y externas, de resiliencia.
Escuchanos los Sabados en vilardevoz.org y por la 95.1 FM del dial para el Barrio y mas......