Salir de la caja, este título lo muestro de una manera metafórica y lo relaciono a las limitaciones autoimpuestas por nosotros mismo al no darnos la oportunidad o el permiso de hacer cosas diferentes y nuevas dónde aprendamos y descubramos esos potenciales inertes o dormidos que está en nosotros, y que al despertarlos construyan una nueva versión de nosotros. Salir de la caja es una invitación a dejar esa zona de confort que silenciosamente nos está engañando y susurrando al oído diciendo: "Quédate quieto, lo desconocido es peligroso, mejor quedate aquí". En este espacio relato parte de mis vivencias, que sinceramente no fue fácil aceptar que la contemporaneidad me estaba atropellando y dejando atrás como un ser retrograda o conservador y que lo que había aprendido antes en mi juventud ya no me sirve hoy en día, por eso, decidí trabajar primero en mejorar mi comunicación con mi entorno social, ese fue mi primer paso de muchos que voy a dar antes de irme de este mundo.