Hoy exploramos un tema de vanguardia y altamente experimental: el uso de la Toxina Botulínica, o Botox, en el pene. Conocido por sus aplicaciones cosméticas, el Botox está siendo investigado como un tratamiento potencial para dos disfunciones sexuales clave: la Disfunción Eréctil y la Eyaculación Precoz. Vamos a analizar qué dice la ciencia, si realmente funciona, cuáles son los pros y contras, y a partir de qué edad se considera su aplicación.