Las saetas antiguas o preflamencas, parece ser, proceden de unos cantos muy monótonos y llanos que las congragaciones de religiosos a partir del siglo XVI iban interpretando por las calles de los pueblos en sus Vica Crucis, con un fin, preclaramente, catequista. De ahí que tuviesen una música muy sencilla y fácil de memorizar; lo importante era el texto. Estos cantos, probablemente, fueron recogidos por la muchedumbre de fieles creando, con el paso del tiempo, las saeta antiguas. Estas, por todo lo anteior, tienen una forma musical también muy llana, austera y libre de arabescos y ornamentaciones. Os dejo un claro ejemplo con la Saeta Antigua de Arahal.