SAN ONOFRE emprende enésimo periplo peripatético por las entrañas de la música popular. Combos con nombre de hembra, bombas de 50 megatones que propulsan a los cantantes a la luna, donde serán devorados por mutantes alligators, no es repetición, es disciplina, retornoas de arriacenses bandas y no sabemos ya cuántas paparruchas más. ¡Presenten sus humildes plegarias a la resignada imagen!