SAN ONOFRE se tambalea tras las tremebundas andanadas de Siemens y sus espasmódicos secuaces en el recital con el que atacaron al incrédulo público resistente, acompañados por el Monje Larsen. Y antes de dirigirnos a Tupelo, Málaga, breve parada en Jazz y en residenciales combos. ¡Siente SAN ONOFRE!