En el año 900 Celanova, de Galicia, en España, san Rosendo, antes obispo de Dumio, fue un monje que, en plena humildad, obedeció y vivió en como el último de todos, pese a su gran fama de santidad. Transmitió a Cristo en todo lo que hacía por su profunda unidad con Él.
En el año 900 Celanova, de Galicia, en España, san Rosendo, antes obispo de Dumio, fue un monje que, en plena humildad, obedeció y vivió en como el último de todos, pese a su gran fama de santidad. Transmitió a Cristo en todo lo que hacía por su profunda unidad con Él.