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El país lusitano siempre ha dado grandes frutos de Santidad como en el caso del Santoral del día. Hoy celebramos a Santa Teresa de Portugal. Nacida en el país portugués en el año 1218, procede de una familia regia.
Su padre era Sancho I de Portugal, y su madre española era Dulce de Aragón. Esta última era hija de Ramón Berenguer, Conde de Barcelona. En su hogar se esmeraron por darle una educación cristiana. También vivió siempre la caridad con los más necesitados desde la raíz de la humildad.
Durante el tiempo de estar en la Corte como princesa, se le presentaban ocasiones de figurar, incluso sin pisar a nadie, por sus virtudes subir y crecer. Pero nada más lejos en su mente. Porque siempre buscaba el desprendimiento y la menor ostentación posible.
Por fin se casa con Alfonso IX de Castilla. De él nacerán tres hijos. Pero cuando se le dio la nulidad a sus matrimonio se adentra en la vida de reflexión y oración. De hecho, funda varios Monasterios y siente la llamada de Dios a entrar en el carisma de San Bernardo de Claraval y San Roberto de Molesmes, impronta que había dado a su Fundación.
Así ingresa en las Monjas cistercienses de Lorvão -uno de sus Conventos. Y la cosa no queda ahí. Y es que de allí será abadesa con un gran espíritu de sencillez, de paz y de ejemplo cristiano. Santa Teresa de Portugal muere en el año 1250.
By COPEEl país lusitano siempre ha dado grandes frutos de Santidad como en el caso del Santoral del día. Hoy celebramos a Santa Teresa de Portugal. Nacida en el país portugués en el año 1218, procede de una familia regia.
Su padre era Sancho I de Portugal, y su madre española era Dulce de Aragón. Esta última era hija de Ramón Berenguer, Conde de Barcelona. En su hogar se esmeraron por darle una educación cristiana. También vivió siempre la caridad con los más necesitados desde la raíz de la humildad.
Durante el tiempo de estar en la Corte como princesa, se le presentaban ocasiones de figurar, incluso sin pisar a nadie, por sus virtudes subir y crecer. Pero nada más lejos en su mente. Porque siempre buscaba el desprendimiento y la menor ostentación posible.
Por fin se casa con Alfonso IX de Castilla. De él nacerán tres hijos. Pero cuando se le dio la nulidad a sus matrimonio se adentra en la vida de reflexión y oración. De hecho, funda varios Monasterios y siente la llamada de Dios a entrar en el carisma de San Bernardo de Claraval y San Roberto de Molesmes, impronta que había dado a su Fundación.
Así ingresa en las Monjas cistercienses de Lorvão -uno de sus Conventos. Y la cosa no queda ahí. Y es que de allí será abadesa con un gran espíritu de sencillez, de paz y de ejemplo cristiano. Santa Teresa de Portugal muere en el año 1250.