María, Madre llena de amor y ternura, hoy iniciamos este Santo Rosario contigo, sabiendo que siempre escuchas a tus hijos y presentas nuestras súplicas ante Jesús. Te pedimos de manera especial por las personas privadas de su libertad, para que tu mirada misericordiosa los alcance, sane sus heridas interiores y los acerque al corazón de tu Hijo, donde podrán encontrar perdón, paz y una esperanza renovada. Madre, sé luz en medio de su oscuridad, compañía en su soledad y fuerza en sus luchas diarias; ayúdales a descubrir que incluso en medio de su situación, Dios sigue obrando en sus vidas. Déjanos en los comentarios tus peticiones, queremos orar contigo y por ti como una sola familia.