
Sign up to save your podcasts
Or


Las iglesias NO mueren
Las iglesias NO se enfrían
Las iglesias NO retroceden
Las iglesias PREVALECEN.
La iglesia es la congregación de santos que en comunión, sumisión y deleite en Cristo persevera ante toda adversidad, contra toda hostilidad y con toda fidelidad.
Gracia, Esperanza, Sabiduría, Santidad, Fortaleza, Gozo y Dependencia son las necesidades básicas de la iglesia; si tenemos estas cosas, prevaleceremos - si carecemos de ellas; en realidad no tenemos nada, pero si Cristo nos dirige y sostiene en gracia y fortaleza; auqnue no tengamos nada en la tierra, aunque se nos opongan las fuerzas del mal y enfrentemos tribulación, angustia, persecución o calamidad ¡PREVALECEREMOS! ¡Viviremos! ¡Triunfaremos!
Por lo cual también nosotros, desde el día que lo oímos, no cesamos de orar por vosotros, y de pedir que seáis llenos del conocimiento de su voluntad en toda sabiduría e inteligencia espiritual, para que andéis como es digno del Señor, agradándole en todo, llevando fruto en toda buena obra, y creciendo en el conocimiento de Dios; fortalecidos con todo poder, conforme a la potencia de su gloria, para toda paciencia y longanimidad; con gozo dando gracias al Padre que nos hizo aptos para participar de la herencia de los santos en luz; el cual nos ha librado de la potestad de las tinieblas, y trasladado al reino de su amado Hijo, en quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados.
Colosenses 1.9-14
By samuel hernández clementeLas iglesias NO mueren
Las iglesias NO se enfrían
Las iglesias NO retroceden
Las iglesias PREVALECEN.
La iglesia es la congregación de santos que en comunión, sumisión y deleite en Cristo persevera ante toda adversidad, contra toda hostilidad y con toda fidelidad.
Gracia, Esperanza, Sabiduría, Santidad, Fortaleza, Gozo y Dependencia son las necesidades básicas de la iglesia; si tenemos estas cosas, prevaleceremos - si carecemos de ellas; en realidad no tenemos nada, pero si Cristo nos dirige y sostiene en gracia y fortaleza; auqnue no tengamos nada en la tierra, aunque se nos opongan las fuerzas del mal y enfrentemos tribulación, angustia, persecución o calamidad ¡PREVALECEREMOS! ¡Viviremos! ¡Triunfaremos!
Por lo cual también nosotros, desde el día que lo oímos, no cesamos de orar por vosotros, y de pedir que seáis llenos del conocimiento de su voluntad en toda sabiduría e inteligencia espiritual, para que andéis como es digno del Señor, agradándole en todo, llevando fruto en toda buena obra, y creciendo en el conocimiento de Dios; fortalecidos con todo poder, conforme a la potencia de su gloria, para toda paciencia y longanimidad; con gozo dando gracias al Padre que nos hizo aptos para participar de la herencia de los santos en luz; el cual nos ha librado de la potestad de las tinieblas, y trasladado al reino de su amado Hijo, en quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados.
Colosenses 1.9-14