Finalmente, acabamos asumiendo que esa persona especial siempre va a estar ahí, pase lo que pase. Y, a veces, es aquí donde empiezan los problemas; puesto que, en ese momento, dejamos de valorarla y prestarle la atención que se merece.
Pero las personas especiales, al igual que nosotros mismos, necesitan de forma continua ser atendidas, ser valoradas y, por supuesto, ser amadas.
(No somos duenos de la musica somos una online radio)