Era 11 de diciembre de 1946. La posguerra aún respiraba entre ruinas y silencios, y millones de niños necesitaban algo más que palabras de consuelo. Necesitaban acción. Y así, entre pasillos de la recién formada ONU, nació UNICEF: un organismo pensado para proteger a la infancia cuando la pobreza, la violencia o la enfermedad se vuelven demasiado grandes para que un niño las enfrente solo.