Las rupturas con hijos/as conllevan la necesidad de efectuar la asignación de su guarda y custodia y cada vez son más los casos en los que puede plantearse la opción de separar a los hermanos tras el divorcio de sus progenitores. Lo ideal sería que continuaran juntos, pero no en todos los casos eso resulta lo más beneficioso para todos. En estos casos hay que valorar la adopción de lo que se conoce como "custodia diferenciada": conceder la custodia exclusiva de un menor a un progenitor y compartir (custodia compartida) entre ambos la custodia del otro; o que cada progenitor ostente en exclusiva la custodia de cada uno de los hermanos.
También es perfectamente posible adoptar un régimen de custodia compartida, aunque el tiempo de estancia efectiva con los hijos comunes no sea completamente idéntico entre el padre y la madre; hablamos entonces de custodia compartida asimétrica.
Abordamos ambas opciones con Olga Rodríguez, directora de Iuris Estudio Jurídico.