Si hay algo de lo que este país está lleno, es de fanáticos. Los podes encontrar en cualquier rincón en el que asomes la cabeza y los hay de todos los tipos, colores y sabores. El fútbol, la política o la religión son solo algunos ejemplos, pero el mundo de los fanáticos es tan grande que no queda lugar en la imaginación. Si sabes como identificarlos, sabes que son fervorosos, incansables e incontrolables como una gran bola de calor concentrada, o como una bomba sin temporizador. Mejor mantenerse lejos porque pueden explotar en cualquier momento, dale?