
Sign up to save your podcasts
Or


Bajar la velocidad no significa postergar o dejar de ser diligente, podemos tomar con más calma la vida si realmente descansamos y planificamos. El apuro y la prisa son el principal enemigo de nuestra relación con Dios.
By Rafael MartínezBajar la velocidad no significa postergar o dejar de ser diligente, podemos tomar con más calma la vida si realmente descansamos y planificamos. El apuro y la prisa son el principal enemigo de nuestra relación con Dios.